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6 abr 2014

Miguel Hernández "El hombre acecha" (1938-1939)

II
Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.
Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.
Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.
Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.
Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.

4 abr 2014

"Invictus" de William Ernest Henley

Fuera de la noche que me cubre,
Negra como el abismo de polo a polo,
Agradezco a cualquier dios que pueda existir
Por mi alma inconquistable.
En las feroces garras de la circunstancia
Ni me he estremecido ni he llorado en voz alta.
Bajo los golpes de la suerte
Mi cabeza sangra, pero no se inclina.
Más allá de este lugar de furia y lágrimas
Es inminente el Horror de la sombra,
Y sin embargo la amenaza de los años
Me encuentra y me encontrará sin miedo.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
Cuán cargada de castigos la sentencia.
Soy el amo de mi destino:
Soy el capitán de mi alma.

Versión original en inglés
Out of the night that covers me,
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.
In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.
Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
 I am the master of my fate:
                                                  I am the captain of my soul.

30 mar 2014

Poema de Gerard Manley Hopkins

"Gloria a Dios por las cosas variopintas...
por los cielos bicolores como vacas pías;
por el lunar rosado en la pecosa trucha esquiva;
las ascuas en la hoja del castaño; el ala del pinzón;
el paisaje parcelado y dividido: redil, barbecho y aradío;
por todos los oficios, aparejos, pertrechos y accesorios.
Por todo lo adverso, original, sobrio, extraño;
lo voluble, lo moteado (¿quién sabe cómo?);
lo rápido, lo lento; lo dulce, lo agrio;
lo tenue, lo brillante;
él engendra y protege una belleza inmutable:
alabadlo."

12 sept 2013

CREEP de J. Linz (inspirada en la canción de Radiohead)


Cuando eras feliz
y te brillaban los ojos,
tu pelo era como el de un
                        Ángel,
tu fina y blanca piel
me llenaba de caricias.

Te quejabas de tu padre
y ahogabas tus penas en vino,
escribiendo poesías tristes
y fumando cigarrillos rubios.

Y yo estoy metido en esta cripta
soy el que atrapa el humo de tus
                        cigarrillos,
perdido y sin control,
me lleno los pulmones
intentando ser perfecto.
Pero en esta cripta no hay vida.

Salgo con los amigos,
sigo conservando el control
me pregunto:
¿cómo aguantan sus tristes vidas?
Me he perdido, estoy bajo tierra,
soy un zombi que añora la luz,
por favor que alguien me indique
donde está la salida.

Y yo estoy metido en esta cripta
soy el que atrapa el humo de tus
                        cigarrillos.
Perdido y sin control,
me lleno los pulmones
intentando ser perfecto.
Pero en esta cripta no hay vida.

Sonrío cuando llego a casa,
las paredes me aprisionan,
¿quién soy? ¿soy un zombie especial?
Desee ser especial…
Pero en esta cripta no hay luz,
ni vino tinto, ni poemas, ni rosas…

ni cigarrillos rubios.

17 jul 2013

" Se querían " Vicente Aleixandre


Se querían.
Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,
labios saliendo de la noche dura,
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde?
Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz. 

Se querían como las flores a las espinas hondas,
a esa amorosa gema del amarillo nuevo,
cuando los rostros giran melancólicamente,
giralunas que brillan recibiendo aquel beso. 

Se querían de noche, cuando los perros hondos
laten bajo la tierra y los valles se estiran
como lomos arcaicos que se sienten repasados:
caricia, seda, mano, luna que llega y toca. 

Se querían de amor entre la madrugada,
entre las duras piedras cerradas de la noche,
duras como los cuerpos helados por las horas,
duras como los besos de diente a diente solo. 

Se querían de día, playa que va creciendo,
ondas que por los pies acarician los muslos,
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando...
Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo. 

Mediodía perfecto, se querían tan íntimos,
mar altísimo y joven, intimidad extensa,
soledad de lo vivo, horizontes remotos
ligados como cuerpos en soledad cantando. 

Amando. Se querían como la luna lúcida,
como ese mar redondo que se aplica a ese rostro,
dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida,
donde los peces rojos van y vienen sin música. 
Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,
ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,
mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,
metal, música, labio, silencio, vegetal,
mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo. 

10 jul 2013

DIGO VIVIR - Blas de Otero


Porque vivir se ha puesto al rojo vivo.(Siempre la sangre, oh Dios, fue colorada.)
Digo vivir, vivir como si nada
hubiese de quedar de lo que escribo.

Porque vivir es viento fugitivo,
y publicar, columna arrinconada.
Digo vivir, vivir a pulso, airada-
mente morir, citar desde el estribo.
Vuelvo a la vida con mi muerte al hombro,
abominando cuanto he escrito: escombro
del hombre aquel que fui cuando callaba.
Ahora vuelvo a mi ser, torno a mi obra
más inmortal: aquella fiesta brava
del vivir y el morir. Lo demás sobra

30 jun 2013

EMILIO PRADOS "Cerré mi puerta al mundo"

Cerré mi puerta al mundo;
se me perdió la carne por el sueño...
Me quedé, interno, mágico, invisible,
desnudo como un ciego.

Lleno hasta el mismo borde de los ojos,
me iluminé por dentro.

Trémulo, transparente,
me quedé sobre el viento,
igual que un vaso limpio
de agua pura,
como un ángel de vidrio
en un espejo.

21 jun 2013

Bob Acri


Dibuja un mundo
de palabras,
donde tú y yo podamos
perdernos.
Un mundo de palabras
ideal,
donde podamos volver
a conocernos.

Dame tu mano
y echemos a volar,
lejos de lo real
lejos del suelo.
Construyamos un
mundo de palabras
entre tú y yo,
el horizonte será nuestro.

Si dices mi nombre yo
estaré allí,
notarás en ti la brisa
de mi aliento,
llámame ahora
ya no esperes más,

haz realidad el sueño.

4 may 2013

"La voz a ti debida" de Pedro Salinas

                               

A la noche se empiezan 
a encender las preguntas. 
Las hay distantes, quietas, 
inmensas, como astros: 
preguntan desde allí 
siempre 
lo mismo: cómo eres. 
Otras, 
fugaces y menudas, 
querrían saber cosas 
leves de ti y exactas: 
medidas 
de tus zapatos, nombre 
de la esquina del mundo 
dónde me esperarías. 

Tú no las puedes ver, 
pero tienes el sueño 
cercado tode él 
por interrogaciones 
mías. 
Y acaso alguna vez 
tú, soñando, dirás 
que sí, que no, respuestas 
de azar y de milagro 
a preguntas que ignoras, 
que no ves, que no sabes. 
Porque no sabes nada; 
y cuando te despiertas, 
ellas se esconden, ya 
invisibles, se apagan. 
Y seguirás viviendo 
alegre, sin saber 
que en media vida tuya 
estás siempre cercada 
de ánsias, de afán, de anhelos, 
sin cesar preguntándote 
eso que tú no ves 
ni puedes contestar. 



                             

28 abr 2013

Lord Alfred Tennyson "La Dama de Shalott"


I
En las orillas del río, durmiendo,
grandes campos de cebada y centeno
visten colinas y encuentran al cielo;
a través del campo, marcha el sendero
hacia las mil torres de Camelot;
y arriba, y abajo, la gente viene,
mirando a donde los lirios florecen,
en la isla que río abajo aparece:
es la isla de Shalott.
Tiembla el álamo, palidece el sauce,
grises brisas estremecen los aires
y la ola, que por siempre llena el cauce,
por el río y desde la isla distante
fluye que fluye, hasta Camelot.
Cuatro muros grises: sus grises torres
dominan un espacio entre las flores,
y en el silencio de la isla se esconde
la dama de Shalott.
Tras un velo de sauces, por la orilla,
a las pesadas barcas las deslizan
unos lentos caballos; y furtiva,
una vela de seda traza huidiza,
surcos de espuma, hacia Camelot.
Pero ¿ quien la vio nunca saludando?
¿o en la ventana de su estudio estando?
¿o acaso es conocida en el condado 
la dama de Shalott?
Sólo los segadores muy temprano,
cuando siegan ya maduros los granos,
escuchan ecos de un alegre canto
que desde el río llega, alto y claro
hasta las mil torres de Camelot:
Bajo la luna el segador trabaja,
apilando haces en las eras altas.
Escucha y murmura: "es ella, el hada,
la dama de Shalott".

II
Ella teje una tela día y noche,
tela mágica de hermosos colores.
Ha oído murmurar un rumor, sobre
una maldición: ay como se asome
y mire lejos, hacia Camelot.
No sabe que maldición pueda ser,
ella teje y no deja de tejer,
y otra cosa no hay que pueda temer,
la dama de Shalott.

Moviéndose sobre un espejo claro
que cuelga frente a ella todo el año,
sombras del mundo aparecen. Cercano
ve ella el camino que serpenteando
conduce a las torres de Camelot;
Allí el remolino del río gira,
y descortés el aldeano grita,
y de las mozas las capas rojizas
se alejan de Shalott.

A veces un tropel de alegres damas,
un abate, al que portan con calma,
o es un pastor de cabeza rizada,
o de largo pelo y carmesí capa,
un paje se dirige a Camelot;
y a veces cruzan el azul espejo
caballeros de dos en dos viniendo:
no tiene un buen y leal caballero
la dama de Shalott.
Pero en su tela disfruta y recoge
del espejo las mágicas visiones,
y a menudo en las silenciosas noches
un funeral con plumas y  faroles
y música, iba hacia Camelot:
O venían, la luna en su camino,
amantes casados de ahora mismo;
"Estoy enferma de tanta sombra", dijo
la dama de Shalott.
III
A tiro de arco del alero de ella,
él cabalgaba entre la mies de la era;
deslumbraba el sol entre hojas nuevas,
y ardía sobre las broncíneas grebas
del valiente y audaz Sir Lancelot.
Un cruzado al que arrodillado puso
con la dama por siempre en el escudo,
brillaba en el campo amarillo, junto
la lejana Shalott.
Brillaba libre enjoyada la brida:
una rama de estrellas imprevistas
colgadas de una Galaxia amarilla.
Sonaban alegres las campanillas
mientras cabalgaba hacia Camelot:
y en bandolera, plata entre blasones,
colgaba un potente clarín. Al trote,
su armadura tintineaba, sobre
la lejana Shalott.
Bajo el azul despejado del cielo
refulgía la silla de oro y cuero,
ardía el yelmo y la pluma del yelmo,
juntas como una sola llama al viento,
mientras cabalgaba hacia Camelot:
Así en la noche púrpura se viera,
bajo cúmulos sembrados de estrellas,
un cometa, cola de luz, que llega,
a la quieta Shalott.
Su frente alta y clara, al sol brillaba;
sobre los pulidos cascos trotaba;
por debajo de su yelmo flotaban
los bucles negros, mientras cabalgaba,
cabalgaba directo a Camelot.
Desde la orilla, y desde el río,
brilló en el espejo de cristal,
"tralarí lará" cantando en el río
iba Sir Lancelot.
Dejó la tela, y dejó el telar,
tres pasos en su cuarto ella fue a dar,
ella vio el lirio de agua reventar,
el yelmo y la pluma ella fue a mirar,
y posó su mirada en Camelot.
Voló la tela, y se quedó aparte;
se rompió el espejo de parte a parte;
"la maldición vino a mi", gritó suave
la dama de Shalott.
IV
En la tormenta que de este soplaba,
los bosques de oro pálido menguaban,
y el río ancho en su orilla los lloraba.
Un cielo negro y bajo diluviaba
encima las torres de Camelot.
Ella bajó hasta el río, y encontróse
bajo un sauce, una barca aún a flote,
y escribió, justo en la proa del bote,
"La Dama de Shalott".
Del río a través del pequeño espacio
como un audaz adivino extasiado
y en trance, viendo ante sí su trágico
destino, y con el semblante impávido,
ella miró lejos, a Camelot.
Y cuando el día por fin se acababa,
ella se tendió, y soltando amarras,
dejó que la corriente la arrastrara,
la dama de Shalott.
Tendida, vestida de un blanco nieve
desbordando por los lados del bote
las hojas cayendo sobre ella, leves,
a través del sonido de la noche,
ella flotaba hacia Camelot.
Y mientras la afilada proa hería
los campos y las esbeltas colinas,
se oyó un cantar, su última melodía,
la dama de Shalott.
Se oyó un cantar, un cantar triste y santo
cantado con fuerza y luego muy bajo,
hasta helarse su sangre muy despacio,
por completo sus ojos se cerraron
fijos en las torres de Camelot.
Porque hasta allí llegó con la marea,
de las primeras casas a la puerta,
y cantando su canción quedó muerta,
la dama de Shalott.
Debajo la torre y la balconada
entre las galerías y las tapias
hermosa y resplandeciente flotaba,
pálida de muerte, entre las casas,
entrando silenciosa en Camelot.
Al embarcadero juntos salieron:
dama y señor, burgués y caballero,
su nombre junto a la proa leyeron,
la dama de Shalott.
¿Qué tenemos aquí ? ¿ Y qué es todo esto ?
Y en el palacio de luces y juegos
el jolgorio real tornó silencio;
Se santiguaron todos con miedo,
los caballeros, allí en Camelot:
Pero Lancelot, meditando un poco,
fue y dijo, "Ella tiene el rostro hermoso,
por gracia de Dios misericordioso,
la dama de Shalott."

26 abr 2013

La Torre de Marfil (J.Linz)


Si te muerdes

Si te muerdes las ganas
de llorar,
verás como tu vida
poco a poco se apaga.

Si te muerdes las ganas
de gritar,
verás como tu sangre
se acaba.

Si te callas.
Si te alejas de ti misma.
Si te dejas pisar
la locura se apodera de ti,
el yin te arrastra y te
                   domina.

Todo falta.

                         J. Linz

31 mar 2013

T.S. Elliot


LOS HOMBRES HUECOS

I
Somos los hombres huecos
Somos los hombres rellenos
Inclinados unos con otros
La cabeza llena de paja. ¡Pobres!
Nuestras voces secas, cuando
Susurramos juntos
Son suaves y sin sentido
Como el viento sobre el pasto seco
O pies de ratas sobre vidrio roto
En nuestra bodega seca
Figura sin forma, sombra sin color,
Fuerza paralizada, gesto sin movimiento;
Aquellos que han cruzado
con mirada decidida, al otro reino, al de la muerte
Recuérdennos, -si es que lo hacen- no como perdidas
Violentas almas, sino sólo
Como los hombres huecos
Los hombres rellenos.

II
Ojos que no me atrevo a encontrar en sueños
En el reino de los sueños de la muerte
Ellos no aparecen
Allí los ojos son
Luz solar sobre una columna rota
Allí, está un árbol balanceándose
Y las voces son
En el canto del viento
Más distantes y más solemnes
Que una estrella desvaneciéndose.
Déjame estar lejos
En el reino de los sueños de la muerte
Déjame también ponerme,
Tales disfraces deliberados
Saco de rata, piel de cuervo,
Cruces del campo santo
Que se comportan como el viento se comporta
No mas cerca -
Ni siquiera en ese encuentro final
En el reino de las penumbras

III

Esta es la tierra muerta
Esta es tierra de cactus
Aquí las imágenes de piedra
Se levantan, aquí reciben
la súplica de la mano de un hombre muerto
Bajo el parpadeo de una estrella que se desvanece.
Es así
En el otro reino de la muerte
Despertando sólo
A la hora en que estamos
Temblando con ternura
Labios que podrían besar
Componen rezos para piedras rotas.

IV
Los ojos no están aquí
Aquí no hay ojos
En este valle de estrellas que agonizan
En este valle hundido
Esta mandíbula rota de nuestros reinos perdidos
En estos últimos lugares de reunión
Vamos a tientas, juntos
Evitando hablar
Reunidos a la orilla del río caudaloso
Ciegos, a menos
Que los ojos reaparezcan
Como la estrella perpetua
Rosa multifoliada
Del reino crepuscular de la muerte
La única esperanza
De los hombres vacíos.
V
Aquí vamos alrededor del espinoso peral
Espinoso peral espinoso peral
Aquí vamos alrededor del espinoso peral
A las cinco en punto de la mañana .
Entre la idea
Y la realidad
Entre el movimiento
Y el acto
La sombra cae
Porque tuyo es el reino
Entre la concepción
Y la creación
Entre la emoción
Y la respuesta
La sombra cae
La vida es muy larga
Entre el deseo
Y el espasmo
Entre la potencia
Y la existencia
Entre la esencia
Y el descenso
La sombra cae
Pues ligero es el reino
Pues ligero es
La vida es
Pues ligera es la
Así es como el mundo acaba
Así es como el mundo acaba
Así es como el mundo acaba
No con una explosión sino con un gemido.

24 mar 2013

INSTANTES


                                                INSTANTES

Aveces he visto el mundo
con los ojos abiertos, 
cada adoquín de piedra,
cada luz, cada trozo
tenían un sentido
y era hermoso.

Aveces contemplo,
              nada más,
observo lo 
que me rodea,
y veo magia,
veo sentido,
veo la belleza
en un todo presente.

Y nadie se da cuenta
del milagro de la vida.
Y todos continúan como si nada. 

Cojo ese breve instante
con el corazón y los ojos,
deseando retenerlo para siempre,
pero se escurre como el agua entre
las manos,
al final has de dejarlo marchar,
disfrutas mientras puedes,
sin ruido,
sin distracciones.

La serenidad se ha instaurado en ti,
y te hace libre.

                                 J. Linz

17 mar 2013

ANOTHER WAY TO DIE (Inspirada en la canción de Alicia Keys y Jack White)


ANOTHER WAY TO DIE

                   (Inspirada en la canción de Alicia Keys y Jack White)

Voy caminando a través de la majestuosa ciudad,
mi mente lleva tu amor consigo, paso tras paso,
los rascacielos recortan mi forma y
 se erigen sobre el cielo.

En todos los letreros pone “Open”.
Las luces te invitan a entrar.
Te dejas tu dinero.
La VISA manda en la ciudad.
Luego vas al paro.
Haces cola en el INEM.
Y tú que ya no creías en dios,
comienzas a creer.
Te vas al comedor social.
Otro día así te puede matar.
Lo sabes,
caminas interrogando al cielo:
Esta triste broma,
¿cuándo llega a su final?

Cantas, murmuras
por las calles,
rezas todos los días,
el eco de tus botas desgastadas
te acompaña entre la multitud
               silenciosa.

Tu sombra se ha vuelto curvada,
avanza recortada en el asfalto,
hecha a golpes de  un cincel de fuego,
ves a todos tus hermanos desangrándose,
sacrificados por el sistema
que uno tras otro
como si de adoquines se tratase
los apisona.

Ya no me queda dinero,
ni hipotecas, ni tiempo
que perder en los centros comerciales.

Cada vez leo en menos letreros “Open”,
así que ni te giras a mirar.
Los escaparates se rompen
contra el asfalto de cristal.

Buscas un banco en el parque
para sentarte a descansar.
Mientras caminas
interrogas al cielo:
A esta triste broma
¿cuándo le llega el final?

Miro a mi alrededor,
de dentro me ruge un risa atronadora,
ya todos somos  vagabundos.
Tú y tus hermanos
sólo sois motas en el asfalto.

Voy caminando a través de la majestuosa ciudad,
Mi mente lleva tu amor consigo, paso a paso.
Los rascacielos recortan mi forma
y se erigen sobre el cielo.

Paso a paso
millones de botas rotas
resuenan como fantasmas
a través de lo implacable.

Ya no veo ningún “Open”
para pararse a mirar,
Mi VISA está quemada
y nunca tuve Mastercard.
Me voy al INEM
Donde todo sigue mal.
Me siento a la mesa
del comedor social.

Me dirijo al cielo con sorna:
Y a esta triste broma
¿cuándo le llega el final?

10 mar 2013

RUNNING UP THAT HILL (por J. Linz)


RUNNING UP THAT HILL 
(inspirado en la canción de Placebo)

Nada me hiere
sólo lo que sientes,
sólo lo que veo,
todas las cosas que te
he hecho.

Yo y tú
Tú y yo
Juntos.
En el filo de una colina
que da a lo desconocido.

Nada te hiere
sólo la luz de mis ojos,
todo lo que te dije en silencio…

Me miras
mientras nos sentamos juntos
sobre el filo de la colina
que da a lo desconocido.

“Venga nena, dame la mano,
 sabes que no vas a saltar...”

Nunca olvidaré
cuando gritabas mi nombre,
mientras caías a lo desconocido.

Nada me hiere
sólo tu amor
clavado en el asfalto,
roto y salpicado de
sangre,
que infeliz me has hecho.

Tú y yo
Yo y tú
juntos,
sentados en la vieja colina
que da a lo desconocido.

“Venga nena, dame la mano,
 sabes que no vas a saltar...”

Nunca olvidaré
tus gritos, llamándome,
arañando mi nombre
mientras caías…

Y ahora el diablo
me mantiene vivo,
No dejo de aspirar el
aire contaminado,
desde las alturas
mirando…


Pero aquí
nada me hiere…
sentado en la colina
que da a lo desconocido.

                         J.LINZ

1 mar 2013

ICE CREAM MEN


ICE CREAM MEN (inspirado en la cancion de Tom Waits)

Intentas cogerme,
pero soy un hombre de hielo
cariño,
refrescante y resbaladizo.

Mis amigos me dicen que
porqué no dejo de ir a la playa,
yo sólo les digo que
soy un hombre de hielo
al que le gusta el sol.

Intentas retenerme cariño,
ya sabes que somos efímeros,
hombres y mujeres de hielo
que andan derritiéndose paso a paso
sobre el caliente alquitrán del asfalto.

Creyéndonos fuertes, libres y duros
como un cubito de hielo
flotando en un vaso de tubo.