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12 sept 2013

CREEP de J. Linz (inspirada en la canción de Radiohead)


Cuando eras feliz
y te brillaban los ojos,
tu pelo era como el de un
                        Ángel,
tu fina y blanca piel
me llenaba de caricias.

Te quejabas de tu padre
y ahogabas tus penas en vino,
escribiendo poesías tristes
y fumando cigarrillos rubios.

Y yo estoy metido en esta cripta
soy el que atrapa el humo de tus
                        cigarrillos,
perdido y sin control,
me lleno los pulmones
intentando ser perfecto.
Pero en esta cripta no hay vida.

Salgo con los amigos,
sigo conservando el control
me pregunto:
¿cómo aguantan sus tristes vidas?
Me he perdido, estoy bajo tierra,
soy un zombi que añora la luz,
por favor que alguien me indique
donde está la salida.

Y yo estoy metido en esta cripta
soy el que atrapa el humo de tus
                        cigarrillos.
Perdido y sin control,
me lleno los pulmones
intentando ser perfecto.
Pero en esta cripta no hay vida.

Sonrío cuando llego a casa,
las paredes me aprisionan,
¿quién soy? ¿soy un zombie especial?
Desee ser especial…
Pero en esta cripta no hay luz,
ni vino tinto, ni poemas, ni rosas…

ni cigarrillos rubios.

6 jul 2013

"Pregúntale al polvo" John Fante

“La sal del océano me corre por las venas, y podrá haber diez mil rutas terrestres, pero nunca me confundirán, porque la sangre de mi corazón volverá siempre a sus preciosos orígenes.”                                                                                          

                                                                               

21 jun 2013

Bob Acri


Dibuja un mundo
de palabras,
donde tú y yo podamos
perdernos.
Un mundo de palabras
ideal,
donde podamos volver
a conocernos.

Dame tu mano
y echemos a volar,
lejos de lo real
lejos del suelo.
Construyamos un
mundo de palabras
entre tú y yo,
el horizonte será nuestro.

Si dices mi nombre yo
estaré allí,
notarás en ti la brisa
de mi aliento,
llámame ahora
ya no esperes más,

haz realidad el sueño.

10 may 2013

Sobre los escritores


“Las personalidades autoritarias temen la amenaza que surge no de las ideas, sino de las emociones. Los que ocupan el poder nunca quieren que sintamos. El pensamiento se puede manipular, pero la emoción tiene su propia voluntad y resulta impredecible. Los artistas amenazan a la autoridad desvelando las mentiras e inspirando la pasión necesaria para el cambio. Por eso, cuando los tiranos se hacen con el poder, sus escuadrones de fusilamiento apuntan al corazón de los escritores.”
                                                                                  ROBERT MCKEE
                                                                                        “El guión”

28 abr 2013

Lord Alfred Tennyson "La Dama de Shalott"


I
En las orillas del río, durmiendo,
grandes campos de cebada y centeno
visten colinas y encuentran al cielo;
a través del campo, marcha el sendero
hacia las mil torres de Camelot;
y arriba, y abajo, la gente viene,
mirando a donde los lirios florecen,
en la isla que río abajo aparece:
es la isla de Shalott.
Tiembla el álamo, palidece el sauce,
grises brisas estremecen los aires
y la ola, que por siempre llena el cauce,
por el río y desde la isla distante
fluye que fluye, hasta Camelot.
Cuatro muros grises: sus grises torres
dominan un espacio entre las flores,
y en el silencio de la isla se esconde
la dama de Shalott.
Tras un velo de sauces, por la orilla,
a las pesadas barcas las deslizan
unos lentos caballos; y furtiva,
una vela de seda traza huidiza,
surcos de espuma, hacia Camelot.
Pero ¿ quien la vio nunca saludando?
¿o en la ventana de su estudio estando?
¿o acaso es conocida en el condado 
la dama de Shalott?
Sólo los segadores muy temprano,
cuando siegan ya maduros los granos,
escuchan ecos de un alegre canto
que desde el río llega, alto y claro
hasta las mil torres de Camelot:
Bajo la luna el segador trabaja,
apilando haces en las eras altas.
Escucha y murmura: "es ella, el hada,
la dama de Shalott".

II
Ella teje una tela día y noche,
tela mágica de hermosos colores.
Ha oído murmurar un rumor, sobre
una maldición: ay como se asome
y mire lejos, hacia Camelot.
No sabe que maldición pueda ser,
ella teje y no deja de tejer,
y otra cosa no hay que pueda temer,
la dama de Shalott.

Moviéndose sobre un espejo claro
que cuelga frente a ella todo el año,
sombras del mundo aparecen. Cercano
ve ella el camino que serpenteando
conduce a las torres de Camelot;
Allí el remolino del río gira,
y descortés el aldeano grita,
y de las mozas las capas rojizas
se alejan de Shalott.

A veces un tropel de alegres damas,
un abate, al que portan con calma,
o es un pastor de cabeza rizada,
o de largo pelo y carmesí capa,
un paje se dirige a Camelot;
y a veces cruzan el azul espejo
caballeros de dos en dos viniendo:
no tiene un buen y leal caballero
la dama de Shalott.
Pero en su tela disfruta y recoge
del espejo las mágicas visiones,
y a menudo en las silenciosas noches
un funeral con plumas y  faroles
y música, iba hacia Camelot:
O venían, la luna en su camino,
amantes casados de ahora mismo;
"Estoy enferma de tanta sombra", dijo
la dama de Shalott.
III
A tiro de arco del alero de ella,
él cabalgaba entre la mies de la era;
deslumbraba el sol entre hojas nuevas,
y ardía sobre las broncíneas grebas
del valiente y audaz Sir Lancelot.
Un cruzado al que arrodillado puso
con la dama por siempre en el escudo,
brillaba en el campo amarillo, junto
la lejana Shalott.
Brillaba libre enjoyada la brida:
una rama de estrellas imprevistas
colgadas de una Galaxia amarilla.
Sonaban alegres las campanillas
mientras cabalgaba hacia Camelot:
y en bandolera, plata entre blasones,
colgaba un potente clarín. Al trote,
su armadura tintineaba, sobre
la lejana Shalott.
Bajo el azul despejado del cielo
refulgía la silla de oro y cuero,
ardía el yelmo y la pluma del yelmo,
juntas como una sola llama al viento,
mientras cabalgaba hacia Camelot:
Así en la noche púrpura se viera,
bajo cúmulos sembrados de estrellas,
un cometa, cola de luz, que llega,
a la quieta Shalott.
Su frente alta y clara, al sol brillaba;
sobre los pulidos cascos trotaba;
por debajo de su yelmo flotaban
los bucles negros, mientras cabalgaba,
cabalgaba directo a Camelot.
Desde la orilla, y desde el río,
brilló en el espejo de cristal,
"tralarí lará" cantando en el río
iba Sir Lancelot.
Dejó la tela, y dejó el telar,
tres pasos en su cuarto ella fue a dar,
ella vio el lirio de agua reventar,
el yelmo y la pluma ella fue a mirar,
y posó su mirada en Camelot.
Voló la tela, y se quedó aparte;
se rompió el espejo de parte a parte;
"la maldición vino a mi", gritó suave
la dama de Shalott.
IV
En la tormenta que de este soplaba,
los bosques de oro pálido menguaban,
y el río ancho en su orilla los lloraba.
Un cielo negro y bajo diluviaba
encima las torres de Camelot.
Ella bajó hasta el río, y encontróse
bajo un sauce, una barca aún a flote,
y escribió, justo en la proa del bote,
"La Dama de Shalott".
Del río a través del pequeño espacio
como un audaz adivino extasiado
y en trance, viendo ante sí su trágico
destino, y con el semblante impávido,
ella miró lejos, a Camelot.
Y cuando el día por fin se acababa,
ella se tendió, y soltando amarras,
dejó que la corriente la arrastrara,
la dama de Shalott.
Tendida, vestida de un blanco nieve
desbordando por los lados del bote
las hojas cayendo sobre ella, leves,
a través del sonido de la noche,
ella flotaba hacia Camelot.
Y mientras la afilada proa hería
los campos y las esbeltas colinas,
se oyó un cantar, su última melodía,
la dama de Shalott.
Se oyó un cantar, un cantar triste y santo
cantado con fuerza y luego muy bajo,
hasta helarse su sangre muy despacio,
por completo sus ojos se cerraron
fijos en las torres de Camelot.
Porque hasta allí llegó con la marea,
de las primeras casas a la puerta,
y cantando su canción quedó muerta,
la dama de Shalott.
Debajo la torre y la balconada
entre las galerías y las tapias
hermosa y resplandeciente flotaba,
pálida de muerte, entre las casas,
entrando silenciosa en Camelot.
Al embarcadero juntos salieron:
dama y señor, burgués y caballero,
su nombre junto a la proa leyeron,
la dama de Shalott.
¿Qué tenemos aquí ? ¿ Y qué es todo esto ?
Y en el palacio de luces y juegos
el jolgorio real tornó silencio;
Se santiguaron todos con miedo,
los caballeros, allí en Camelot:
Pero Lancelot, meditando un poco,
fue y dijo, "Ella tiene el rostro hermoso,
por gracia de Dios misericordioso,
la dama de Shalott."

14 abr 2013

Cuento tibetano


La belleza del vacío

Se trataba de un maestro que parecía obsesionado con una sola idea. Cada vez que tenía contacto con sus alumnos, les repetía la misma palabra:
    -Vaciaos, vaciaos.
Tanto insistía el maestro con esta cuestión, que sus alumnos comenzaron, secretamente, a cuestionar esta enseñanza. No veían en ella ningún sentido. Un día, respetuosamente, le dijeron:
    -Maestro, no queremos poner en duda tus enseñanzas, pero...¿podrías decirnos por qué pones tanto énfasis en que nos vaciemos?
    -Cuestionar para aprender e investigar es una buena práctica. Pero no puedo responderos con una respuesta llana a vuestra pregunta. Pero les solicito que mañana os reunáis conmigo en el santuario, trayendo cada uno un vaso repleto de agua.
     Los discípulos, asombrados e incluso un poco incrédulos, siguieron las instrucciones.
     -Ahora vais a hacer algo muy simple. Golpead el vaso con las cucharas. Quiero escuchar el sonido que producen. Los alumnos golpearon los vasos. No brotó más que un sonido sordo, apagado, sin gracia. Entonces el maestro ordenó:
     -Ahora, vaciad los vasos y golpeadlos nuevamente.
Así lo hicieron los monjes. Una vez que los vasos estuvieron vacíos, volvieron a golpearlos con las cucharas. Surgió un sonido intenso, vivo, sin dudas más musical.
Los monjes intuían la enseñanza:
     -Así como un vaso lleno no emite sonidos agradables, con una mente atiborrada de conocimientos o contenidos, difícilmente llegaremos a lo esencial del ser. 

Fuente: extractos de "Cuentos Tibetanos" recop. de Yosano Sim y Pedro Palao Pons 

17 mar 2013

ANOTHER WAY TO DIE (Inspirada en la canción de Alicia Keys y Jack White)


ANOTHER WAY TO DIE

                   (Inspirada en la canción de Alicia Keys y Jack White)

Voy caminando a través de la majestuosa ciudad,
mi mente lleva tu amor consigo, paso tras paso,
los rascacielos recortan mi forma y
 se erigen sobre el cielo.

En todos los letreros pone “Open”.
Las luces te invitan a entrar.
Te dejas tu dinero.
La VISA manda en la ciudad.
Luego vas al paro.
Haces cola en el INEM.
Y tú que ya no creías en dios,
comienzas a creer.
Te vas al comedor social.
Otro día así te puede matar.
Lo sabes,
caminas interrogando al cielo:
Esta triste broma,
¿cuándo llega a su final?

Cantas, murmuras
por las calles,
rezas todos los días,
el eco de tus botas desgastadas
te acompaña entre la multitud
               silenciosa.

Tu sombra se ha vuelto curvada,
avanza recortada en el asfalto,
hecha a golpes de  un cincel de fuego,
ves a todos tus hermanos desangrándose,
sacrificados por el sistema
que uno tras otro
como si de adoquines se tratase
los apisona.

Ya no me queda dinero,
ni hipotecas, ni tiempo
que perder en los centros comerciales.

Cada vez leo en menos letreros “Open”,
así que ni te giras a mirar.
Los escaparates se rompen
contra el asfalto de cristal.

Buscas un banco en el parque
para sentarte a descansar.
Mientras caminas
interrogas al cielo:
A esta triste broma
¿cuándo le llega el final?

Miro a mi alrededor,
de dentro me ruge un risa atronadora,
ya todos somos  vagabundos.
Tú y tus hermanos
sólo sois motas en el asfalto.

Voy caminando a través de la majestuosa ciudad,
Mi mente lleva tu amor consigo, paso a paso.
Los rascacielos recortan mi forma
y se erigen sobre el cielo.

Paso a paso
millones de botas rotas
resuenan como fantasmas
a través de lo implacable.

Ya no veo ningún “Open”
para pararse a mirar,
Mi VISA está quemada
y nunca tuve Mastercard.
Me voy al INEM
Donde todo sigue mal.
Me siento a la mesa
del comedor social.

Me dirijo al cielo con sorna:
Y a esta triste broma
¿cuándo le llega el final?

10 mar 2013

RUNNING UP THAT HILL (por J. Linz)


RUNNING UP THAT HILL 
(inspirado en la canción de Placebo)

Nada me hiere
sólo lo que sientes,
sólo lo que veo,
todas las cosas que te
he hecho.

Yo y tú
Tú y yo
Juntos.
En el filo de una colina
que da a lo desconocido.

Nada te hiere
sólo la luz de mis ojos,
todo lo que te dije en silencio…

Me miras
mientras nos sentamos juntos
sobre el filo de la colina
que da a lo desconocido.

“Venga nena, dame la mano,
 sabes que no vas a saltar...”

Nunca olvidaré
cuando gritabas mi nombre,
mientras caías a lo desconocido.

Nada me hiere
sólo tu amor
clavado en el asfalto,
roto y salpicado de
sangre,
que infeliz me has hecho.

Tú y yo
Yo y tú
juntos,
sentados en la vieja colina
que da a lo desconocido.

“Venga nena, dame la mano,
 sabes que no vas a saltar...”

Nunca olvidaré
tus gritos, llamándome,
arañando mi nombre
mientras caías…

Y ahora el diablo
me mantiene vivo,
No dejo de aspirar el
aire contaminado,
desde las alturas
mirando…


Pero aquí
nada me hiere…
sentado en la colina
que da a lo desconocido.

                         J.LINZ

21 sept 2011

CONFERENCIA EN LIBRERIA EXCELLENCE SOBRE LA ESCRITURA

      Ayer, martes 20, fui a una conferencia sobre el arte creativo de la escritura, impartido por Leonardo Valencia, en la librería Excellence (c/Balmes, 191, Barcelona), librería que recomiendo a todos los que esteis interesados en psicología, como es mi caso. Ahora empezaré el segundo año de carrera. El caso es que saqué algunos consejos interesantes, a la hora de ponerse a escribir y os los dejo aquí escritos por si os interesa o os gusta escribir (como es mi caso) y necesitais algún que otro consejillo:
  •  Cuando hallais escrito algo (novela, cuento, poesía), la Reescritura es muy importante, hay que leer y releer unas cuantas veces lo que se ha escrito para ver los fallos. Un truco que algunos autores hacen (como Kafka, por ejemplo), es leer en voz alta lo que se ha escrito, así se puede ver forma más clara, si nuestra sintaxis, puntuación, etc. son correctas.
  • Si no sabemos sobre que escribir, podemos recordar que a través de las percepciones (vista, oído, gusto, olfato...) pueden surgir historias. Un ejemplo de ello, es el de Marcel Proust que se inspiró para escribir "En busca del tiempo perdido", mientras  mojaba una madalena en el café.
  •  Es necesario y bueno leer mucho, esto nos ayuda a inspirarnos en autores e imitare sus modelos. A medida que escribamos, puliremos e iremos encontrando nuestro propio estilo. Tan bien es interesante descubrir que carencias tienen los autores que admiramos y suplirlas nosotros a la hora de escribir.
  •  Leer un libro varias veces, para así profundizar en él. Analizarlo, subrayarlo, sin miedo.
  •  Buscar lectores objetivos, ya sea en tertulias literarias, escuelas de escritura, etc. Buscar personas que nos puedan dar la opinión sobre lo que hemos escrito de una manera más objetiva que la que nos daría nuestra pareja o amigo, por ejemplo.
  •  Es recomendable escribir como mínimo de un hora a dos al día y todos los días.
  • Otra manera de inspirarse a la hora de escribir, podría ser, leer unos minutos antes un autor que nos guste mucho.
  • Mirar los obstáculos del oficio de escritor como retos.
  • Cada escritor tiene su método:los hay que escriben primero a mano y luego en ordenador, otros directamente en ordenador, etc. Un apunte interesante sobre esto, es saber que estudios neurológicos han demostrado que cuando se escribe a mano se utilizan más áreas del cerebro que cuando se escribe a ordenador. Si eres de los que escribe directamente en Pc y estás en blanco, un buen consejo podría ser, que empezaras escribiendo a mano para luego pasarte al ordenador. Pero aquí cada cual sabrá que es lo que le va mejor.
  • Y por último, hay que buscarse un horario fijo para la escritura, cada cual el tiempo que pueda. Pero sobretodo a la hora de escribir es bueno seguir este lema: "Escribe todos los días con inspiración o sin ella". Si no te gusta lo que escribes, no importa, ya lo reescribirás. Lo importante es pensar menos y ponerse en acción, es decir, escribir más.
                Espero que algunas de la notas os hayan servido de orientación y porque no, de inspiración. Dicho esto, ya solo me queda decir: "¡A escribir se ha dicho!"